Consejos para hacer deporte en invierno

enero 21, 2019

El frío se apodera de nuestra rutina y debemos tener en cuenta varios aspectos para poder combatirlo, no solo en las actividades cotidianas, sino también a la hora de hacer deporte.

Las bajas temperaturas provocan que nuestras defensas disminuyan y aumenta considerablemente el riesgo de sufrir enfermedades respiratorias tan comunes como la gripe.

Una de las claves para combatir el frío, sea cual sea la disciplina deportiva, es el calentamiento. Necesitamos más tiempo para poner a punto nuestro organismo, ya que la musculatura requiere de más minutos de preparación para conseguir la temperatura idónea antes de comenzar las tareas físicas.

A continuación, exponemos unas recomendaciones -que hacemos extensibles de un artículo de la Federació Catalana de Futbol- que ayudan a prevenir los síntomas de un resfriado común o una gripe inoportuna:

  • Tomar vitaminas: Especialmente la ‘C’, que la contienen los cítricos (naranjas, mandarinas, pomelo, limón, etc.). Además de la importancia de añadir piezas de frutas en tu dieta diaria regularmente, las verduras frescas también ayudan a reforzar nuestro sistema inmunitario
  • Calentar bien los músculos: Una de las partes de nuestro cuerpo que más sufre este frío tan intenso es el músculo. Por estas fechas siempre se observa un claro aumento de lesiones musculares, hasta tal punto que llegan a duplicarse. Por esa razón, como ya se ha mencionado anteriormente, es fundamental el calentamiento y los estiramientos previos a la práctica del ejercicio físico. La inmovilización en posición extendida o contraída provoca un aumento de la longitud del músculo, lo que desarrolla una mayor tensión antes de la ruptura.
  • Usar ropa térmica: Es la mejor forma de ayudar a nuestros músculos a que logren la temperatura adecuada en vistas a un rendimiento óptimo. Es muy importante abrigarse especialmente si el ejercicio se hace al aire libre. Pese a que entrenando logremos entrar en calor, no debemos deshacernos de las prendas que nos abrigan; el frío continúa existiendo y siendo intenso.
  • Abrigarse al acabar el ejercicio: Después del ejercicio, abrigarse rápidamente para que el cuerpo no se resfríe tras el cambio de temperatura repentino. Se nos viene a la menta la imagen de los jugadores de fútbol profesional, que lo primero que hacen cuando son sustituidos es enfundarse en una chaqueta para sentarse posteriormente en el banquillo. El sudor, al evaporarse, disminuye la temperatura corporal y durante el invierno esta disminución puede resultar muy brusca. Los materiales de abrigo cálidos y ligeros están adaptados a este uso deportivo.
  • Proteger los pies del frío: Un calcetín grueso o incluso doble calcetín. Cada vez se mejoran más técnicamente estas prendas, llegando incluso muchos fabricantes a utilizar unas fibras capaces de eliminar rápidamente el sudor en exceso y así mantener la superficie de la piel seca a una temperatura constante.
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